Capítulo 18. Entre rosa y azul, ¡qué importa el color!
~~*~~
Incluso si lo hubiera planeado de otra
manera, Kise está seguro de que no habría resultado tan perfecto como fue.
Aunque habían querido hacer esta reunión con su familia desde mucho antes, las
circunstancias no les habían favorecido y terminaron posponiéndolo por cerca de
un mes, hasta que el chico de rubios cabellos montó berrinche en casa
exigiéndole a sus padres que dejaran de largarse por negocios y permanecieran
al menos un fin de semana ahí.
– ¿Y cuál es el apuro por tenernos en casa,
Ryota? – Su madre le había cuestionado con esa mirada acusadora bailándole en
los ojos.
– Oh bueno, si fueras una mamá más común como
el resto de las mamás te habrías dado cuenta de que algo sucede conmigo. Pero no, siempre viajando de un lado para otro
en campañas de modelaje, y papá con sus negocios de nunca acabar. ¡Padres
desnaturalizados! – Kise chilló al borde del llanto, acusando con el dedo a su
progenitora y sollozando con dramatismo. Su madre enarcó una de las finas cejas
y sentándose con propiedad en el sofá, dijo.