Capítulo 8. Para sorpresas de infarto, un beso enamorado
~~*~~
No es que no tuviese importancia la Winter Cup,
es que ahora hay otras cosas en las que enfocarse también. Y es que no se trata
de que el baloncesto haya salido de sus vidas, simplemente se ha reajustado.
Antes a Kagami le asaltaba el pensamiento la ausencia de su padre, a veces
contemplaba el techo de su habitación y se preguntaba cuánto tiempo iba a pasar
antes de que pudieran reunirse de nuevo. Una familia monoparental, pero su
familia al fin y al cabo. Ahora el pelirrojo solo se preocupa por cómo llegar a
decirle que tiene novio, por principio de cuentas, y que además –frente a todo
pronóstico– dicho novio estaba esperando un bebé. Suyo. De ambos en realidad.
Bueno, eso dentro de todo es lógico.
– No sé por qué me parece aburrido verte con
esa cara, Kagami… – Hyuga dice sin ceremonia, como si solo estuviera buscando
algún pretexto para molestar al pelirrojo, hace días que solo le ve con la
mirada ida y agotado.