Capítulo 5. De Sorpresas Prematuras e Ilusiones Tardías
~~*~~
Midorima Shintaro estaba perturbado. Los
horóscopos seguían yendo en su contra.
Se había levantado más temprano que nunca, azorado por un sueño indeseable para
su conciencia, pero demasiado vital para su inconsciente puesto que lo había
construido en su estado de letargo absoluto al dormir. Todo se había resumido a
Takao y él besándose impolutamente en los vestuarios del gimnasio, comiéndose
la boca del otro con unas ganas que desconoce como propias siquiera. Él no
tiene ese tipo de deseos, no señor. Eso solo le pasa al resto de los
adolescentes mortales, insípidos y plagados de hormonas que fácilmente se encienden
a las ilusiones vaporosas de sus anhelos carnales.
– Estoy haciendo el idiota pensando en eso de
todas maneras… – Decidido a espabilar la mente, Midorima había tomado una larga
ducha de agua fresca tempranito por la mañana, antes de que el reloj marcara la
hora en que el pelinegro haría rechinar las llantas de la carroza que se ha
convertido en su transporte personal durante lo que va del año.