~*~*~*~
Parte 8. De calenturas adolescentes a
palabras sinceras de un corazón inmaduro.
En
casa, Shun estaba con los nervios crispados, sus padres han vuelto ya, y su
gemelo sigue ausente. Claro, él le ha cubierto diciendo que tenía tarea que
realizar en conjunto, y que por eso estaba fuera todavía, aunque ya pasaban de
las diez de la noche.
—
¿Y tú? ¿Con quién has realizado esa tarea entonces, Shun? — Su madre preguntó.
Y el gemelo de ojos grises tuvo que ingeniárselas para no mentir, pero mantener
la coartada de su hermano.
—
Yo aún no hago ese trabajo, es que lo entregaremos hasta el fin de semana
próximo por lo que mi compañero y yo no llevamos prisa… — Respondió. No sin ese
dejo de nerviosismo que seguramente le estaba bailando en los labios, forzados
en una sonrisa calmada aunque sintiera que las manos le sudaban frío.